Las pantallas electrónicas nos han invadido desde el mercado, están por todos lados, en nuestro hogar, en el trabajo e inclusive en nuestros bolsillos las 24 horas del día. En la Argentina, la computadora es el dispositivo tecnológico que más se extendió en los últimos tiempos; más del 70% de los ciudadanos poseen una computadora y la usan en promedio 2 horas y media diarias.
En los últimos años, la capacidad de interactividad de los usuarios se ha ampliado. En el origen del espacio web el usuario sólo disponía de opciones asociadas a la navegación sobre un sitio. Ahora el usuario dispone además de una amplia gama de herramientas y servicios en línea que complementan y amplían su participación en la web. Promoviendo sus posibilidades creativas, productivas y participativas, ya sea desde una posición individual o colectiva. El punto de partida de este empoderamiento del usuario a partir de la ampliación de sus capacidades se dio cuando se estableció la web 2.0. La lectura en pantalla se ha visto enriquecida por esta manera de interacción, dado que las personas que interactúan con los medios digitales dialogan con los textos, las imágenes y por ende con sus autores, hasta el nivel de poder convertirse ellos mismos en autores de contenidos multimodales.
La situación anterior es propicia para generar un espacio de sobreabundancia de información, donde ahora si una persona no tiene saberes y habilidades en manejo de información, desde posiciones críticas, puede verse en desventajas para realizar un uso apropiado de los espacios de mediación y los recursos existentes.
En los últimos años, la capacidad de interactividad de los usuarios se ha ampliado. En el origen del espacio web el usuario sólo disponía de opciones asociadas a la navegación sobre un sitio. Ahora el usuario dispone además de una amplia gama de herramientas y servicios en línea que complementan y amplían su participación en la web. Promoviendo sus posibilidades creativas, productivas y participativas, ya sea desde una posición individual o colectiva. El punto de partida de este empoderamiento del usuario a partir de la ampliación de sus capacidades se dio cuando se estableció la web 2.0. La lectura en pantalla se ha visto enriquecida por esta manera de interacción, dado que las personas que interactúan con los medios digitales dialogan con los textos, las imágenes y por ende con sus autores, hasta el nivel de poder convertirse ellos mismos en autores de contenidos multimodales.
La situación anterior es propicia para generar un espacio de sobreabundancia de información, donde ahora si una persona no tiene saberes y habilidades en manejo de información, desde posiciones críticas, puede verse en desventajas para realizar un uso apropiado de los espacios de mediación y los recursos existentes.
Infoxicación en un término que se usa para definir un estado de una persona en el cual se encuentra abrumado, recargado o saturado de información. A continuación, copio del Documentalista Enredado las siete razones por las que acabamos infoxicados:
- Recogemos más información de la necesaria para apoyar la competencia y nuestras razones a la hora de tomar decisiones.
- Recibimos una gran cantidad de información que no hemos solicitado ni nos es útil.
- Buscamos más información de la necesaria para tratar de comprobar que la que se tiene es la correcta.
- Necesitamos demostrar nuestra justificación de decisiones.
- Recogemos información por si pudiese ser útil en un futuro.
- Se va a lo seguro y tratamos de obtener toda la información posible sobre un tema.
- Nos gusta utilizar la información como moneda de cambio para no quedarnos atrás respecto a nuestros colegas.
Algunos recursos interesantes sobre este tema son los siguientes:
- Sobrecarga Informativa. Wikipedia
- Franganillo, J. "La ansiedad informativa". Uno, 5 de abril de 2010, p. 14.
- La sobrecarga informativa y sus efectos en el cerebro. La Gaceta, julio 2011
- Aced, C. (2011) ¿Estamos infoxicados? Consejos para combatir la saturación informativa
Buen aporte al tema. Lo cierto de todo es que la infoxicación tal vez se convierta en un nuevo mal global, pues, ¿cómo evitarla?, hay propuestas para ello, pero más allá de los filtros, el factor cultural, se impone un factor psicológico, y este es otro tema que merece mucha atención.
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